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martes, 28 de agosto de 2018

Confusión

Quisiera leer tu mente..
Quisiera abrir tu corazón y saber lo que sientes
Quisiera lograr soltar tu lengua
Y que con ella dijeras toda tu verdad..

Tus palabras cuenta algo
que tus actos contradicen,
No se ponen de acuerdo entre sí.
O ¿quizás es mi mente que los hace diferir?
O ¿Es el corazón que aún quiere creer?

Me confundes... Me intrigas.
me dejas pero no me me sueltas del todo,
te alejas, pero te siento cerca..
O quizás soy yo la que no se deja de aferrar.

Me pides que no te espere
que muy lejos te irás y contigo no me llevarás,
que solo el recuerdo quedará.
Y el tiempo dictará lo demás.

Me dices que ya no queda nada,
pero tu mirada me grita algo mas..
O quizás eso sea los que mis ojos quieran mirar.
Te vas y no se si ya tienes otro lugar en donde estar.

Te vas..
Y así sin más, te vas..
Dejando vacío y oscuridad.
Dejando dudas sin aclarar
Dejando sueños sin terminar.

En cada paso que das, mas te alejas.
Y solo dolor es lo que dejas.
Con cada movimiento al andar
mis dudas comienzan a saltar.

Tus palabras y tus actos no me dejan en paz.
Pero se que es inútil seguirle dando vueltas.
Y por ahora, ya no hay un comenzar de nuevo
Ya no hay más un "continuará".

Pero de esto algo aprendí
y es que no se sufre por quién se va..
Si no por lo que se lleva.










domingo, 24 de junio de 2018

La lluvia en mi ventana.

Tu recuerdo me golpea como las gotas de lluvia golpean mi ventana mientras cae el aguacero.
Rebotan en el vidrio como piedras, golpes concisos, directos, inesperados caen una y otra vez.
Con golpes fuertes y constantes, dejando una huella, como si fuera granizo. Intentando agrietar mi corazón.
Tu recuerdo me acaricia como las gotas de lluvia acarician mi ventana, que recorren una a una el vidrio, dejando una estela con cada recorrido.. Me acaricia suavemente, como si tus dedos tocaran mi piel, como una caricia con las puntas de tus dedos y queda plasmada en cada espacio que toca.
Tu recuerdo como las gotas de lluvia en mi ventana, es como una paradoja, un golpe impetuoso termina en una caricia suave, que va dejando dolor y placer tras sus pasos.
Dejando en conflicto a mi corazón, sin saber si huir del dolor que conllevan los fuertes puñetazos o quedarse y esperar y disfrutar la suave caricia después.
Así como la lluvia regia desestabiliza el vidrio de mi ventana, que al resistir la fuerte tempestad golpea una y otra vez los cimientos que la sostienen. Así tu amor, así tu recuerdo me golpea constantemente.
Desestabilizando mi ser, mi mente, mi interior, sin poder moverme, solo allí, resistiendo, resistiendo golpes, dejando que la lluvia me acaricie. Disfrutando cada golpe que acaricia, cerrando los ojos, esperando que que el frío de tu recuerdo me invada.
Porque soy así, masoquista, me quedo mirando la ventana, que resiste todas las gotas que la golpean, mientras disfruto de ver rodar sobre ella, las caricias que le deja la lluvia.