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miércoles, 25 de julio de 2018

Disfrutar del Tiempo.

Muy acertadamente dijo séneca con respecto a nuestro tiempo y nuestra vida, estos se divide en tres momentos, el que se ha ido, el que es, el que será. El que es, el que recorremos ahora, es corto. El que vamos  a recorrer es dudoso y el ya hemos recorrido es el único seguro.

Y ¿qué importancia tiene meditar en eso?.. Pues mucha, vivimos la vida tan ocupados, quizás tan pensativos en cosas fútiles que se nos olvida disfrutar del tiempo que ahora recorremos, el mas corto.

Quizás imaginamos un pasado diferente o intentamos tener certeza de nuestro futuro, que aunque no hay nada malo en pararse de vez en cuando y recordar buenos momentos y vivirlos de nuevo o quizás recordar errores que no volveríamos a cometer.. El error está en preocuparnos demasiado y esto lo digo, no porque sea experta en disfrutar del tiempo, todo lo contrario, intento reflexionar para poder aplicar esto que yo misma digo.

No se si a ustedes que me leen, les sucede lo mismo que yo, pero muchas veces divago entre pensamientos infructíferos que me causan frustración, pensamientos referente a un pasado que no volverá, un pasado que tampoco puedes cambiar, un futuro que no puedes conocer. 

Mis pensamientos son algo así.. Empiezan con la eterna incógnita inútil de "¿Qué hubiera pasado si..?" Sea lo que sea que hayamos hecho, no va a cambiar, para bien o para mal. ¿Por qué engancharnos ahí? *consejo que siempre me digo a mi misma, pero no sigo*

Una vez que entiendo que es inútil perder mi tiempo pensando en tan ridícula pregunta, comienzo a ser un poco mas ambiciosa y me voy a lo que tengo al frente pero no puedo ver.. Imagino una y mil posibilidades, imagino que se cumple todo lo que yo quisiera, imagino el final feliz que termina con un "esta historia continuará", a veces imagino lo contrario, pero con un intento de positivismo a toda esa triste historia... Otro asunto absurdo para gastar buena parte de mi tiempo y mente en analizar, ya que, el futuro es lo mas incierto que tenemos, me digo "Sam, en estos momentos pudiera atropellarte un carro y hasta aquí fue tu futuro" (Jehová me cuide).. *Me concentro un poco en la realidad  y veo a los lados mientras camino, por si pasa un auto y debo esquivarlo.* y me digo "todo va a estar bien, pase lo que pase, es lo que tiene que pasar y será para bien"..


Luego de fracasar en mi intento de autoconsolación y darme falsos ánimos, intento centrar mi atención en lo que tengo ahora, "debo disfrutar lo que tengo".. Y eso intento.

Y es que, el mismo filósofo y escritor que cité al principio dijo: "cada cual acelera su vida y padece añoranzas del futuro y hastío del presente".. Y mas adelante explica lo absurdo de tal proceder.

¿Por qué hastiarnos del presente si es lo único que tenemos? ¿Por qué centrarnos en añorar un futuro incierto? ¿Por qué acelerar nuestra vida, si es tan corta y vana? Teniendo tanto por hacer, tanto qué recorrer, tanto que disfrutar..

Imaginamos que la muerte nos queda muy lejos, sin saber que morimos cada día.. Confieso que soy una de las primeras personas que debe aprender a disfrutar del tiempo, de disfrutar lo que tenemos y no centrarnos en lo que hayamos perdido o vayamos a perder o a tener..

Disfrutar de nuestro presente, vivirlo, de verdad vivirlo, creo que va más allá de solo pensamientos...Vivir lo que tenemos..

Sal y camina un rato, siente, siente la brisa que roza tu piel o el calor del sol que calienta tu cuerpo, siente el cansancio en tus piernas, el sudor de tu frente.. 
Cierra tus ojos y escucha, escucha la sinfonía de una orquesta oculta entre hojas de árboles y matorrales, entre el canto de las aves, de un pequeño pichón, el vuelo de los pájaros o el coro de algunos periquitos..
Abre tus ojos y mira, observa los colores del cielo, el azul intenso de un día soleado que se une con el blanco de las nubes, o la mezcla del rosa y el azul pintando las nubes con el reflejo de la cálida luz del sol que se va ocultando en las montañas.. Recuerda, que estás vivo.

¿Y acaso no hay demasiadas cosas qué disfrutar, ahora?

Y... ¿qué hay de los amigos? Esos que, siempre inventan una manera de hacerte reír sin darse cuenta, que te sacan de tu mente para hacerte disfrutar de lo mas simple, porque puedes compartirlo.. Esos amigos que te cuidan, esos que te escuchan, esos que con sus locuras no puedes dejar de reír.. ¿Acaso quisiéramos acelerar esos momentos?

¿Y tu familia? Sea grande o sea pequeña, compuesta de miembros sanguíneos y no, estos agregados que pueden ser parte de los anteriores pero amas tanto que son como de la misma sangre.. Aquellos que están cuando te levantas y te acuestas, que conviven juntos, aquellos que te vieron nacer y te dieron todas sus energías y se tiempo para que fueras feliz ¿Cuántas veces se lo has agradecido? ¿Cuándo fue la ultima vez que le dijiste "Te quiero", "Buenos días", "Buenas noches" o le diste un abrazo?.. Creo que estos temas deben ser considerados dignos de reflexión y meditación..

Disfrutar del tiempo, no es solo concentrarse e placeres vanos, es dar y ser agradecidos cuando recibimos, es compartir tus vivencias, tus pensamientos, tu sentir, es crear buenos recuerdos, disfrutar del tiempo es deleitarse.. en vivir.

¿Cómo disfrutas tu de tu ahora?

domingo, 8 de julio de 2018

Lágrimas

"Deja que corran.. Deja que salga tu dolor en cada gota que brota de tus ojos, deja que fluya, deja rueden sobre tus mejillas."
Me repito una y otra vez..

No soy de esparcir lágrimas por cualquier cosa. Odio llorar en público y en privado. Pero cuando no tienes cómo desahogarte, las lágrimas pueden ser tu mejor compañía.

Cierro los ojos e inevitablemente, como si fueran una represa, mis ojos se llenan de agua salada, que no le queda más que ser derramadas en densas gotas..

"Deja que corran, deja que mojen tus mejillas".. Abrazo la almohada, imaginando que estoy entre tus brazos, es el lugar donde deseo estar, pero no estoy allí. Solo es mi imaginación.

Se que se debe ser fuerte y paciente.. Pero ¿cómo olvidas lo que quieres recordar? ¿Cómo olvidas lo que quieres amar? ¿Cómo aceptas la soledad impuesta por circunstancias externas, que van en contra de tu voluntad?.

¿Cómo aceptas dejar de amar y dejar de ser amado?..

Pero cuando amas y eres amado pero no se puede expresar.. O si se puede, pero traería calamidades que no quieres causar. Consecuencias que quieres evitar.

Cuando esperan de ti algo que no quieres dar, pero tratas de darlo pero a la vez quieres hacer lo contrario. Te sientes prisionero de ti mismo.

Cuando sientes que ese amor te ha engañado, cuando sientes que todo es mentira y solo quieres que sea una pesadilla y despertar.. Si quizás el amor no era falso, pero no era del todo sincero. 

Cuando aguantas en silencio. Cuando nadie imagina lo que estás sintiendo. 

Cuando finges ser feliz. ¿Qué te queda?

Las lágrimas, aquellas que aparecen y delatan tus mas profundos sentimientos. Aquellas que en silencio te acompañan y no te juzgan. Qué te hacen sacar todo lo que sientes sin decir una palabra.

Las lágrimas representan, no solo tristeza, también rabia, también celos, también frustración y muchas veces... amor. 

A veces solo queda dejar salir toda tu frustración en lágrimas, el mejor desahogo del alma, es como si, luego de llorar una calma recorre tu mente, tu cuerpo.

Las lágrimas, tu único escape, tu única salida. Allí están, en silencio, aguardando.. Esperando el momento para salir y llevarse todas tus penas.

domingo, 24 de junio de 2018

La lluvia en mi ventana.

Tu recuerdo me golpea como las gotas de lluvia golpean mi ventana mientras cae el aguacero.
Rebotan en el vidrio como piedras, golpes concisos, directos, inesperados caen una y otra vez.
Con golpes fuertes y constantes, dejando una huella, como si fuera granizo. Intentando agrietar mi corazón.
Tu recuerdo me acaricia como las gotas de lluvia acarician mi ventana, que recorren una a una el vidrio, dejando una estela con cada recorrido.. Me acaricia suavemente, como si tus dedos tocaran mi piel, como una caricia con las puntas de tus dedos y queda plasmada en cada espacio que toca.
Tu recuerdo como las gotas de lluvia en mi ventana, es como una paradoja, un golpe impetuoso termina en una caricia suave, que va dejando dolor y placer tras sus pasos.
Dejando en conflicto a mi corazón, sin saber si huir del dolor que conllevan los fuertes puñetazos o quedarse y esperar y disfrutar la suave caricia después.
Así como la lluvia regia desestabiliza el vidrio de mi ventana, que al resistir la fuerte tempestad golpea una y otra vez los cimientos que la sostienen. Así tu amor, así tu recuerdo me golpea constantemente.
Desestabilizando mi ser, mi mente, mi interior, sin poder moverme, solo allí, resistiendo, resistiendo golpes, dejando que la lluvia me acaricie. Disfrutando cada golpe que acaricia, cerrando los ojos, esperando que que el frío de tu recuerdo me invada.
Porque soy así, masoquista, me quedo mirando la ventana, que resiste todas las gotas que la golpean, mientras disfruto de ver rodar sobre ella, las caricias que le deja la lluvia.